En un contexto nacional atravesado por discusiones en torno a la protección de los bienes naturales, la Facultad de Turismo y Ambiente “Marcelo Montes Pacheco” llevó adelante el encuentro “Destino Glaciar: un diálogo interdisciplinario sobre el debate actual”, un espacio que reunió a especialistas de distintos campos para reflexionar colectivamente sobre el presente y futuro de los glaciares en Argentina.
La actividad, realizada en el auditorio de la Facultad, contó con una amplia convocatoria que superó las 60 personas, entre estudiantes, docentes y público en general. El encuentro propuso un intercambio abierto entre saberes científicos, jurídicos, territoriales y turísticos, con una activa participación del público, que aportó preguntas e inquietudes incorporadas al desarrollo del panel.
La apertura estuvo a cargo de Fernando Westergaard, decano de la FTA, quien enmarcó el eje del encuentro en una discusión de fondo: “Hoy no es una discusión técnico-cientifica, es una discusión política de un modelo de país entreguista de recursos frente a un modelo que los protege”. Su intervención dio paso a un diálogo que puso en tensión distintas miradas sobre el desarrollo, el ambiente y el rol del Estado.
El abogado ambientalista Enrique Viale repasó el proceso histórico de la normativa: “La ley de glaciares fue sancionada por primera vez en el año 2008, fue vetada en ese momento y se pudo sancionar nuevamente en el 2010. Nosotros participamos como parte de la sociedad civil, acompañando a algunos legisladores y legisladoras de esta norma primigenia”.
A su vez, advirtió sobre el contexto actual: “Esta ley siempre estuvo muy acechada, tuvo una medida cautelar y muchos intentos de querer derogarla, cambiarla, reglamentarla para mal. Ahora estamos, junto a muchas organizaciones, tratando de resistir este embate sobre la ley que no terminó. La lucha sigue”.
Desde una perspectiva ecológica, la doctora en Ciencias Biológicas Andrea Izquierdo destacó la importancia sistémica de estos ambientes: “Hay toda una cadena de eventos que se suscitan a partir de desproteger a estas áreas que, son áreas muy pequeñas, pero que realmente son sumamente cruciales para todo el ecosistema”.
Además, amplió el debate hacia una dimensión política: “Lo que están tocando acá es más allá de los glaciares y el área glaciar es el federalismo, cómo lo vivimos, cómo lo definimos y cómo aplicamos estos criterios en la toma de decisiones, que nos incumben a todos”.
En la misma línea, el doctor en Ciencias Biológicas Matías Baranzelli subrayó la interconexión de los sistemas naturales: “Es fundamental el rol de las masas de hielo como generadoras de biodiversidad”, y alertó sobre los cambios en la gestión: “Esta ley hace que deje de ser el Estado nacional el que controle la protección de los glaciares y pase a ser el Estado provincial. Eso pasa mucho en la protección de la biodiversidad: nos imaginamos que los límites políticos existen en la naturaleza, cuando todos los sistemas están interconectados”. También puso el foco en el valor del ambiente periglaciar como refugio de vida.
Desde el campo del turismo, la guía Carolina Argüello aportó una mirada basada en la experiencia territorial: “Hablo en este caso desde mi experiencia en el Parque Nacional Los Glaciares, que es el parque que protege la parte del Campo de Hielo Patagónico Sur, que es el tercer reservorio de agua dulce más importante después de la Antártida y Groenlandia”.
En ese sentido, advirtió sobre posibles consecuencias en el sector: “En términos turísticos, considero que en el corto y en el mediano plazo va a llevar a una pérdida de competitividad turística con otros destinos, como lo puede ser Chile”.
Por su parte, el doctor en Ciencias Geológicas Mateo Martini remarcó el valor estratégico del recurso: “Los glaciares no son nada más ni nada menos que nuestras reservas estratégicas de agua”, y cuestionó la falta de sustento científico en las modificaciones: “La modificación de la ley tiene un ruido muy importante porque carece de sustento. Yo no conozco ningún trabajo científico publicado en una revista que diga que los glaciares no son importantes desde el punto de vista ecológico”.
El encuentro fue organizado por la Secretaría de Investigación y Desarrollo de la Facultad de Turismo y Ambiente junto a Conversa Turismo, y contó con la participación del Dr. Nicolás Rocamundi, secretario de Investigación y Desarrollo de la Facultad, quien además formó parte del panel. La moderación estuvo a cargo de Evangelina Vaula, licenciada en Turismo y técnica superior en Ambiente y Desarrollo Sostenible, quien acompañó el desarrollo del intercambio promoviendo el diálogo entre las distintas perspectivas.
¿Qué cambia con la reforma de la Ley de Glaciares?
La Ley de Glaciares de Argentina, sancionada en 2010, establecía la protección de los glaciares y del ambiente periglaciar como reservas estratégicas de agua, prohibiendo actividades como la minería en esas zonas. Su enfoque se basaba en el principio precautorio, es decir, proteger por definición estos territorios ante el riesgo de daño ambiental.
Las modificaciones recientes introducen un cambio de enfoque. La protección deja de ser automática y pasa a depender de evaluaciones específicas sobre la “función hídrica” de cada glaciar. A su vez, se otorga mayor protagonismo a las provincias en la definición y control de las áreas protegidas, desplazando en parte el rol del Estado nacional. Este nuevo esquema habilita la posibilidad de desarrollar actividades en zonas antes restringidas, siempre que se argumente que no existe un impacto significativo.
Estos cambios generan un fuerte debate en distintos sectores académicos, científicos y sociales, que advierten sobre un posible debilitamiento de las herramientas de protección ambiental y de la gestión integral de los ecosistemas.
¿Por qué este debate también importa en Córdoba?
Aunque Córdoba no cuenta con glaciares, los efectos de estas transformaciones no son ajenos a la provincia. Los sistemas hídricos y climáticos funcionan de manera interconectada, por lo que alteraciones en regiones cordilleranas pueden incidir en la disponibilidad de agua a escala más amplia, en un contexto donde Córdoba ya enfrenta escenarios de estrés hídrico.
Al mismo tiempo, el debate pone en discusión modelos de desarrollo, formas de gestión de los bienes comunes y el rol del Estado en la regulación ambiental. Estas discusiones dialogan con problemáticas locales vinculadas al uso del suelo, la conservación del ambiente y el turismo sostenible.
En este marco, la realización de encuentros como “Destino Glaciar” reafirma la importancia de generar espacios de intercambio interdisciplinario que permitan comprender la complejidad de los desafíos actuales y promover una ciudadanía informada y participativa.